Diferentes profesionales han adoptado la logística en contenedores de ese tipo: cocinas centrales, despachadores farmacéuticos, servicio de entrega a domicilio, cadena de supermercados.
CRIOGENIA
Como vehículos autónomos, los pequeños contenedores a refrigeración criogénica (CO2) ofrecen un amplio abanico de posibilidades.
Es bien conocido el hielo seco como agente de refrigeración de los productos congelados, su aplicación en un contenedor ha evolucionado mucho durante los últimos años.
El contenedor isotérmico se equipa en su parte alta con el Siber System®., deposito para hielo seco que es el agente refrigerante. El hielo seco sólido se genera gracias a la expansión atmosférica del CO2 liquido. Es en ese momento cuando se empieza a producir el hielo seco, al mismo tiempo se inicia la sublimación a casi -80°C y desprende 150Kcal por kilo.
En el caso del proceso Siber System®., la expansión de CO2 se hace dentro del deposito Siber del contenedor. Su rendimiento liquido / sólido es de 44%, o sea muy superior a cualquier otro sistema criogénico como el túnel o las celdas de congelación.
La cuba de CO2 liquido, que se encuentra en el exterior, esta conectada a la pistola de inyección por una tubería. Esta pistola tiene una doble función: inyectar la cantidad necesaria y aspirar el gas residual. Así, la estación de inyección se puede colocar, con total seguridad, en un local cerrado.
La estación de inyección esta dirigida por un autómata que calcula la dosificación optima de nieve seca en función de los parámetros: temperatura del aire idónea para los productos alimenticios (0°C/+2°C por los productos frescos, -25°C por los productos congelados), temperatura ambiente, tiempo de transporte incluyendo el tiempo de espera y el modelo de contenedor.
La inyección “a medida” optimiza los costes de consumo de energía.
El sistema estándar permite una autonomía de 24 horas. Actualmente, los centros de distribución europeos usan más de 30.000 contenedores Siber System®.
